sábado, 25 de octubre de 2008

Ay, ella

-Parece rico el queso. Viste que cuando yo hablo a veces parezco medio confundida pero en realidad sé perfectamente lo que estoy diciendo. Ahora por ejemplo podría decirte frases concretas, pero no. Elijo oraciones un poco más complejas para confundirte un poco. Para ser más misteriosa, viste. Yo soy medio así, medio rarita, pero no. Me hago nada más. Pasame un pedazo de queso, por favor. Gracias. Te digo todo esto porque pienso que vos capaz pensás que yo invento cosas y eso. En realidad, la verdad verdadera, es decir, lo verdadero de esto es que yo te estoy tratando de decir algo muy simple, algo así como que me gustás capaz, pero no. No es eso. Me sale esto. No me sale otra cosa. Me sale esto. Voy a dormirme pensando en esa cosa que no me sale para ver si me despierto iluminada. Ay, al final no es rico este queso. Pero no es rico para nada este queso. Qué lástima, ¿no?.

-A mi me parece rico.

-Ah.

3 comentarios:

Uno más en el mundo dijo...

Porque no sos un poco más directa, nena. Confundís.

v. verdes vueltitas dijo...

esa soy yo?
digo.. por lo del queso.

Anónimo dijo...

Me parece brillante lo que escribiste. La descripción perfecta de eso que aún no puedo entender en cualquier chica medianamente interesante. Debe ser que ese apéndice que me cuelga entre las piernas no me deja entenderlo... =)
Saludos