Valentina está triste. Quiere llorar y no le sale. Cierra los ojos y piensa en lluvia con granizo, en un chico que no la quiere, en lo incómoda que se siente cuando hay mucha gente, en personas engañosas, y en un misil que cae sobre una casa.
Agarra una lata filosa y se la pasa por la pierna para que le duela un poco.
Valentina se concentra y se mira en el espejo. Se ve una peca, los pelos de las cejas y el labio inferior paspado.
Se queda unos segundos frente al espejo y piensa que quizàs hoy no llora, porque se siente demasiado mal.
Se tira en la cama a esperar que se le mojen los ojos, y sin darse cuenta, se queda dormida.
Quizás haya terminado por llorar en sueños.
ResponderEliminarValentina me cae mal.
ResponderEliminarsolo se llora sin ruido, viste?
ResponderEliminara menos que sea grave-grave.
pobre, pobre Valentina
ResponderEliminarcomprale un helado para que se ponga contenta...
Besos viajera!